Palabra de Antonio Banderas

«¿Podrías hablar sobre las rutinas y la higiene vocal durante la gira de un musical? ¿Y sobre los hábitos necesarios y la nutrición?»

Luis Angel, muy amablemente me hace esta petición a raíz de las reflexiones de Antonio Banderas sobre la exigencia del teatro musical, y en concreto de Company, el musical de Stephen Sondheim, que conozco bastante bien. Quiero decir que conozco de primera mano la exigencia de Bobby, el personaje que Banderas interpretaba.

Me centraré en los cuatro aspectos que, en mi opinión, son los más importantes y decisivos para hacer frente a la exigencia de las 8 funciones semanales que solemos realizar los actores.

DESCANSO
No descubro la sopa de ajo si os digo que el sueño es reparador. Los beneficios de descansar son innumerables para el organismo. En una gira, en el mejor de los casos, cada dos o tres semanas cambias de cama, a menos que te la lleves de casa, cosa poco aconsejable. Siempre te queda el recurso de llevarte la almohada. A los 37 empecé a hacerlo a petición de mis cervicales, región anatómica íntimamente implicada en la producción de la voz. En las plazas cortas (cuatro días) tu cuerpo duermos en un colchón distinto prácticamente cada semana. Además de cambiar de cama, cambias de espacio y no siempre encuentras las condiciones óptimas: la orientación de la cama, el colchón, la almohada, la maldita calefacción central, cuya graduación individual es imposible, los ambientadores con los que suelen perfumar, es un decir, el ambiente que respirarás durante horas (personalmente, antes de ir al hotel siempre doy el aviso de que se abstengan de perfumar), la luz natural de la habitación que, en mi caso, y al revés de prácticamente toda la humanidad, debe ser abundante porque no puedo dormir si no tengo claridad y si por la mañana no me entra un sol de justicia por la ventana.

Los días de doble función, terminamos sobre media noche y, si nada se tuerce, al cabo de una hora ya estarás tocando la sábana, algo bien recomendable porque no es lo mismo dormir de una de la noche a nueve de la mañana que de tres de la madrugada a once de la mañana. Dicho esto, cada uno debe escuchar su cuerpo. El sueño es reparador y el primer requisito a tener en cuenta si haces un oficio de exigencia física y cognitiva.

 

ACTIVIDAD FÍSICA
Los actores debemos entrenar el cuerpo prácticamente todos los días, como cualquier deportista que entrena varios días a la semana. El futbolista juega un partido a la semana durante la liga, excepto cuando se les solapa con otras competiciones.
Los actores descansamos un día a la semana y el resto de días jugamos partido, incluso hay días en los que jugamos dos partidos, uno por la tarde y otro en horario de noche. Los días de doblete aprovecho para realizar una actividad más suave, como caminar o nadar. La actividad física debe realizarse lejos de la hora de la función, preferiblemente por la mañana o al mediodía, por dos razones: en primer lugar, para tener tiempo de comer, hacer la digestión y descansar un poco antes de la función . Y en segundo lugar, porque en caso de entrenamientos exigentes, la laringe con su cierre nos ayuda a realizar el esfuerzo que la actividad pide. Por más que seamos conscientes de ello y controlemos el grado de cierre (constricción), este se produce de forma reiterada y queda instaurado durante un tiempo después del entrenamiento, por eso es mejor dejar un espacio considerable en medio. El entrenamiento físico, aparte de prepararnos el cuerpo y la voz para afrontar las ocho funciones, nos ayuda a prevenir posibles lesiones.

 

ALIMENTACIÓN
La alimentación es el aspecto que quizás más afecta a la voz. Especialmente cuando empiezas a tener unos añitos. Nuestro lector oyó decir a Antonio Banderas que en período de funciones no cenaba y que evitaba los lácteos. Efectivamente, no cenar es de las prácticas más saludables, cantes o no cantes. La sensación de estómago vacío, de espacio y ligereza es muy agradable y, para cantar, del todo imprescindible. Ni que decir tiene que llevar una alimentación ligera, en mi caso a base de verduras, legumbres, huevos y aguacate (la única proteína que como) será fundamental. No como fritos y nunca piso un restaurante si tengo que hacer función (excepto si voy a Santander donde hay que hacer una visita oblidada a Marucho). El caso es que siempre cocino en el hotel y con mis utensilios. Viajo con dos maletas, una para la ropa y otra para «la cocina». Este episodio sería muy largo de contar. Lo haré en otra ocasión porque os diveritrá conocer esos detalles. Incluso podría aportar alguna prueba del delito de mis guisos de verduras en las cocinas improvisadas en los camerinos de los teatros de España.

 

GESTIÓN EMOCIONAL
El actor aparece en el escenario y, cuando lo hace, sale también la persona que está detrás con su mochila emocional y los obstáculos que el mismo oficio a menudo le pone en el camino. Escribo esto y me vienen a la cabeza mil situaciones, provocadas por el entorno laboral, que te desestabilizan. Para poder realizar con garantías un oficio tan exigente y complejo, debería ser precisamente el entorno el que propiciara un ambiente laboral de equilibrio y armonía. Si algún compañero actor me está leyendo, se estará meando de risa. Perdonad la grosería. A menudo te encuentras con situaciones que nunca deberían producirse en un contexto que se supone profesional. Pero, por desgracia, estas situaciones pasan. Digamos que son factores externos que no siempre puedes controlar. En cambio, los internos dependen exclusivamente de ti y aquí sí puedes ejercer cierto control. Como los atletas, los actores y cantantes debemos trabajar la voluntad, y la actividad física, sin duda alguna, nos ayuda a hacerlo. El otro gran aliado es el sentido del humor. Si tienes la suerte de tenerlo, estás salvado, en este y en cualquier trabajo.

Que el sentido del humor os acompañe 🙂

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