Culminar el pesebre para poder enharinarlo con polvos de talco. Sin duda, ese era el momento más esperado de la Navidad. Durante las dos horas que tardábamos en montarlo, recordaba una y otra vez a mi madre y mis hermanas que solo yo y únicamente yo sería la encargada de echar los polvos de talco por encima. Mi madre, que el pasado 25 de diciembre cumplió 87, todavía hace el pesebre. Nunca falla. No sé en qué momento dejé de celebrar la Navidad, no recuerdo cuándo dejé de sentirla y vivirla de la forma en que la sentía y vivía de pequeña. El único sentido del día de Navidad es que mi madre cumple años, y eso sí que es relevante. Sin embargo, el último día del año lo vivo con mucha emoción. Me invade la sensación de «última vez». Como si algo importante se acabara para siempre. Y, en cierto modo es así. Se acaba en el 2024 y no volverá. Podremos recordarlo y hacer balance para comprobar cuántos propósitos, de los que nos marcamos, hemos sido capaces de cumplir. Pero volver, no volverá.
Miro atrás y siento vértigo una vez más de lo ocurrido este año, tanto personalmente como profesional. Inicié el año con la inauguración de Nina Academia Online y la celebración de los 10 años de Nina Academia Presencial Además, acabábamos de impulsar Nina Academia. Music, el sello del joven talento, con la presentación de nuestra primera artista, Abril Pastor, a quien este año hemos producido un segundo single «Si me preguntan por ti«. Hemos producido, además, a nuestro segundo artista, cuyo single muy pronto verá la luz.
En abril recibí un correo de una agencia en el que me convocaban a un casting «Tienes muchas posibilidades de que te den el papel. Tienen claro que te quieren a ti». Pensé que la misma frase la habrían dicho a alguna otra actriz que optaba al mismo papel y con las mismas posibilidades que yo. Pero me equivoqué porque, efectivamente, me dieron el papel y participé en MARILIENDRE con un reparto de jóvenes talentosos y un equipo técnico espectacular. Atresmedia anunció hace pocos días que la serie se estrenará en abril de 2025, pero un pajarito me ha dicho que, previamente, nos pasearemos por algún festival. Tengo muchas ganas.
En septiembre inicié mi colaboración en La Selva de Xavier Grasset con una sección de voz. Y en noviembre me invitaron a cantar en la final de Zenit con Mariona Escoda. Momento especial porque Mariona es especial.